Día 0 y día 1: Destino Japón

Tocaba madrugar mucho…demasiado. ¡Pero es que viajábamos a Japón! Una mezcla de nervios e ilusión nos recorría todo el cuerpo.

Ya teníamos nuestra ruta organizada y todo preparado para vivir la aventura de nuestras vidas. Podéis consultar nuestros preparativos y ruta de viaje, que puede seros muy útil en la organización del vuestro.

Zaragoza-Madrid

Cojimos el ave dirección Madrid a las 7.05h desde Zaragoza. Como siempre, el tren llegó puntualmente y todavía un poco dormidos nos montamos  en él con dirección Atocha.

La idea era dormir durante el trayecto pero cuando apenas llevábamos media hora de viaje recibí un sms de British Airways. ¡Nos quedamos blancos! En ese mensaje se nos informaba que nuestro vuelo Madrid-Londres había sido cancelado. El problema es que apenas teníamos dos horas de escala en Londres para coger otro vuelo que nos llevara a Tokio.

Era la primera vez que cogía un vuelo con escala y no me lo podía creer. En el mensaje había un teléfono de información pero hasta las 9 de la mañana no estaba disponible (eran las 7.30h), así que decidimos esperar a llegar a Barajas.

A las 8.40h llegamos a Atocha y nos dirigimos a coger el cercanías para llegar al aeropuerto. Es importante que sepáis que con el billete de Ave, el cercanías os sale gratis pero debéis sacar el billete igualmente en las máquinas de tiquets. Tenéis que pulsar la opción de billete combinado o combinado Ave.

El caso es que normalmente un cercanías te lleva directo a Barajas pero… ¡Sorpresa! Había obras y teníamos que hacer transbordo con el consiguiente retraso. Desde luego, nuestro viaje no podía empezar de la peor manera.

Por fin tras más de una hora llegamos a la T4. Tocaba informarnos de nuestro vuelo. Lo compramos con Japan Airlines, operado por British Airways pero este vuelo en concreto lo operaba Iberia ¡vaya lío!.

El primer stand que vimos fue el de Iberia así que fuimos directos hacia él. La chica que nos atendió fue muy amable y nos lo solucionó todo.

Cogeríamos un vuelo de Iberia que nos llevaría a Milán, y allí tendríamos tan solo 1 hora de escala donde debíamos coger nuestras tarjetas de embarque y tomar otro vuelo con Alitalia que nos llevara a Tokio.

Facturamos las maletas, que iban directas a Tokio, y nos fuimos a embarcar. Por suerte, nos tocaron los asientos en la salida de emergencia en los que estuvimos bien anchos y pudimos dar alguna cabezada.

Corre por tu vida

Antes de aterrizar hablamos con las azafatas para ver si podrían darnos prioridad y salir los primeros. Se portaron genial y en el aterrizaje nos sentaron en las primeras filas, ya que había algún hueco libre. Cuando llegamos salimos disparados.

Comenzamos a correr sin saber exactamente dónde teníamos que ir, teníamos poco tiempo y ni un minuto que perder. Llegó un momento que no sabíamos hacia dónde ir así que preguntamos a alguna de las pocas personas que vimos. Las cuales nos guiaron erróneamente y nos mandaron salir de la zona internacional ¡¡ERROR!! Jamás salgáis de la zona internacional durante una escala.

Fuimos al mostrador de Alitalia y tuvimos la suerte de que había una chica allí. Nos dijo que era muy tarde, que no teníamos que haber salido de la zona internacional…  Nuestras caras eran una mezcla de desesperación y miedo. Hizo unas llamadas y nos dijo que corriéramos mucho.

Y eso hicimos. ¡¡Creo que no he corrido más en toda mi vida!! Con lo poco que habíamos dormido, sin comer nada… yo pensaba que me daba algo.

Recuerdo perfectamente que la puerta de embarque era  la B10 y creo que era la más alejada de todo el aeropuerto. Pasábamos tiendas y tiendas, y después pasillos enormes… Fer se adelantó en busca de la dichosa puerta.

Te mato

Cuando por fin volví a encontrarme con él su cara era un poema.. y sus palabras fueron: “no hay nadie, el avión se ha ido” No sabía ni qué hora era, ni qué hacer y conforme me acerco hacia él, se echa a reír y me dice: “¡es broma!” No sabía si matarlo, reírme o llorar. Así que simplemente me desplomé en el suelo porque no podía con mi vida.

La puerta estaba cerrada y ni siquiera habían embarcado los pasajeros. Cuando comenzamos a embarcar las azafatas nos dijeron: “tranquilos vuestras maletas están en el avión”. Creo que nos vieron la cara de agobio tras llegar corriendo y nos dejaron más tranquilos. Pero hasta que no tomé asiento en el avión no me quedé tranquila.

Ahora sí, destino Japón

El vuelo fue tranquilo, y como no iba muy lleno pudimos cambiarnos a otros asientos para ir los dos solos y algo más anchos. Apenas dormimos y se nos hizo un poco largo, pero la verdad que las azafatas eran muy simpáticas y cada dos por tres te traían líquidos o picoteo.

Tras más de 15 horas por fin llegamos a Tokio. El aeropuerto al que llegamos era Narita. Durante el vuelo rellenas un documento con tus datos personales, los datos de alojamiento en Japón y un breve cuestionario.

Nuestra experiencia con Alitalia fue excelente, quizás su sistema de entretenimiento podría mejorar ya que las pantallas se reiniciaban cada dos por tres. Pero no pasamos hambre, ni sed  y estuvimos muy cómodos.

Nada más llegar, los pasajeros extranjeros pasan por un puesto de seguridad en el que entregas el papel, tu pasaporte y te realizan una fotografía. Después llegas a la zona de recogida de maletas, ¡y al menos llegaron sanas y salvas!

No obstante, os recomiendo llevar siempre en el equipaje de mano algo de ropa interior y un cambio de ropa por si vuestras maletas no llegaran a destino.

Allí tuvimos que volver a rellenar otro documento muy similar al del avión, pero este lo rellenamos todos y cada uno de los pasajeros (incluidos japoneses). Te dirigías a unas mesas donde chequeaban tus maletas, entregabas el papel y te hacían algunas preguntas en inglés acerca de cuántos días ibas a estar, en qué ciudades, etc.

Bienvenidos

Y tras esto, por fin podíamos decir que estábamos en ¡Japón! Todavía no nos lo creíamos después de la aventura que habíamos tenido.

Nada más llegar fuimos a cambiar dinero en el propio aeropuerto. Quizás no era el mejor cambio pero de esta forma no teníamos que estar pendientes de ir cambiando o buscando un sitio durante nuestro viaje.

Mapa-T2-Narita-Airport

Seguidamente fuimos a canjear nuestro Japan Rail Pass a las oficinas que se encontraban en el propio aeropuerto. Este pase hay que comprarlo obligatoriamente antes de viajar a Japón. En un próximo post os hablaremos de él.

La oficina JR de la terminal 2 del aeropuerto tiene un horario de 9.30 a 20h.

Llegamos a la terminal 2 de Narita y en la planta baja se encontraban las oficinas del Japan Rail Pass y el tren dirección a Tokio. En las oficinas te atienden perfectamente en inglés, activamos nuestro JR Pass para usarlo desde ese mismo momento y pudimos comprar directamente nuestros billetes de tren hacia el centro de Tokio. El aeropuerto de Narita se encuentra a una hora y media o dos horas, dependiendo de tu destino en Tokio.

Transporte-Tokio-Narita

Cogimos el tren en torno a las 12 o 12.30h de la mañana para dirigirnos a nuestro hotel.

Bajamos en la estación central de Tokio, una de las más transitadas de la ciudad. Nada más llegar con las maletas íbamos un poco perdidos, pero en la zona central había unos chicos con chalecos de información que amablemente se acercaron a nosotros y nos indicaron qué línea de tren JR debíamos coger para ir a nuestro hotel.

En Japón además de otros transportes se combina el metro y la línea de trenes JR. Nosotros nos movimos básicamente con esta última ya que con el JR Pass no teníamos que pagar billete y era muy cómodo; simplemente enseñabas el pase a la entrada y a la salida. Y no tienes que estar pendiente de sacar billete para cada trayecto.

Nuestro hotel era Mystays Hamamatsucho y para llegar allí teníamos que bajarnos en la estación de tren de Hamamatsucho y andar 5 minutos. Llegamos a las 14h y nuestra habitación estaba lista por lo que pudimos dejar las maletas y ponernos cómodos.

Ya estábamos en Tokio y nuestra aventura no había hecho más que empezar ¿Nos acompañas?

Espero que os haya sido de utilidad este post y os hayáis divertido con nuestra pequeña aventura para llegar a Japón. Próximamente os seguiremos contando nuestras peripecias por Tokio.